Padilla y Herrera

El reciente rescate del rótulo de PADILLA Y HERRERA en la calle San Martín del barrio de El Toscal en Santa Cruz de Tenerife supone la primera acción de este tipo por parte de Insula Signa en la isla. Con él, rescatamos parte de la memoria de un barrio, en el que la presencia de este negocio se remonta décadas atrás. El local fue ocupado por una tienda de ropa, un estudio artístico y una tienda de comestibles, hasta donde sabemos. Ampliaremos información en breve. Además, representa todo un estilo y tendencia de la época en cuanto a la elaboración de rótulos, cuando el metacrilato irrumpió en el mercado.

Este rescate ha sido posible gracias al buen trabajo de nuestros socios Lars Petter Amundsen, Blanca Rodríguez de Azero y Carlos Jiménez y también gracias al Grupo Globarq (www.globarq.es); cuya colaboración agradecemos.

Esta acción también ha propiciado el comienzo de una prometedora colaboración con la Universidad de La Laguna, que nos ha prestado un espacio en sus almacenes para albergar este rótulo y los que podamos rescatar de aquí en adelante. Dicha colaboración tiene expectativas de desarrollarse en otros ámbitos, incluyendo tareas formativas y de divulgación.

El rescate virtual del rótulo de los Galaxy’s

Los Galaxy’s fueron los primeros multicines que abrieron en la capital grancanaria, allá por el año 1985. Cerraron sus puertas en 2007 y, desde entonces, su rótulo ha permanecido en la fachada acumulando suciedad y mostrando un deterioro cada vez más evidente. Aún así, se ha convertido en todo un icono, símbolo de una época en la que miles de personas se acercaban hasta esta zona de la ciudad para asistir a grandes estrenos cinematográficos como Jurassic Park, Ghost y muchos otros.

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La chapucera recreación de La Florida

Por Jaime Medina

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En las primeras décadas del siglo XX Las Palmas de Gran Canaria era una ciudad dinámica y cosmopolita. La importancia que adquirió el Puerto de la Luz atrajo a numerosos comerciantes deslumbrados por las oportunidades de negocio en un enclave estratégico para el comercio intercontinental y con un clima privilegiado para un prometedor desarrollo turístico.

La Tabaquería-Bazar La Florida, en la calle Remedios esquina con Muro fue uno de estos prósperos comercios. Su fachada lucía una estupenda rotulación que anunciaba la variedad y procedencia de sus productos: tabaco, perfumes, bombones y delicadezas de Reino Unido, Francia, Suiza, Cuba, Portugal… Las letras fueron bellamente dispuestas y dibujadas a lo largo de su fachada por un rotulista que conocía bien su oficio. Pocas fotografías y de muy poca calidad han llegado hasta nosotros de ese trabajo, pero en ellas se puede apreciar la proporción y la buena legibilidad que ofrecían los textos. Un reclamo altamente efectivo que cumplió con su función durante décadas, en una de las zonas neurálgicas del comercio de la ciudad.

Fotografía del archivo de la FEDAC.

En una loable decisión, el Cabildo de Gran Canaria promovió hace unos años la recuperación de esa rotulación, que se convertiría en un llamativo símbolo de una época de esplendor comercial de esa zona de la ciudad. La excelente idea, desgraciadamente, acabó engrosando el amplio catálogo de despropósitos a cargo de las administraciones responsables de la gestión patrimonial.

Englobado en una restauración integral del edificio, el trabajo se encargó a la empresa Pinturas Málaga Macarena, en cuyo catálogo de servicios destaca la “pintura de fachadas, pintura de patios de luces, pintura exterior, pintura industrial, restauración de edificios, rehabilitación de fachadas, aislamiento de edificios,  proyectos de decoración y pintura de edificios, revestimientos en general, pavimentos, aislamientos, impermeabilizaciones, trabajos verticales, etc.”. 

El resultado de la recración está a la vista; las imágenes hablan por sí solas. El tipo de letra usado no tiene absolutamente nada que ver con el original, que tenía una marcada influencia modernista y art déco. En su lugar se utilizó una tipografía contemporánea generada por ordenador y después se aplicó la pintura con una plantilla. Todo ello dio como resultado un texto impersonal, en exceso regular y rígido en comparación con la personalidad de la artesana rotulación original. El aspecto final es el de una vulgar rotulación contemporánea hecha mecánicamente; en absoluto evoca una época pasada. El trabajo podría definirse como un desaguisado, una auténtica chapuza comparable a la famosa restauración del tristemente famoso Ecce Homo de Borja.

Basándome en las pocas fotografías disponibles, me tomé la molestia de intentar recrear digitalmente la tipografía de aquellos rótulos para que puedan compararse con el trabajo llevado a cabo por los supuestos profesionales. En la parte superior de la imagen, recreaciones digitales de la tipografía original; abajo, fotografías de la “recuperación” llevada a cabo.

Obviamente, un trabajo de recuperación (recreación, en este caso, pues la pintura estaba totalmente desaparecida) de estas características requiere un mínimo rigor. Nada del otro mundo; basta con un rotulista hábil con el pincel que, tras documentarse suficientemente, ejecute la tarea con los métodos y materiales adecuados en unos pocos días. O sea, un profesional, como el autor del trabajo original. En un trabajo así, el principal reto consiste en recrear lo más fielmente la tipografía original, basándose en las mejores fotografías disponibles y comparando tipografías parecidas usadas en la época. Tan solo hay que dedicarle el tiempo y el cariño necesarios. El mismo que para trasladar después las letras a la pared con un pincel.

Analizando el resultado del trabajo, da la impresión de que para la empresa malagueña primó la exacta colocación del texto en el lugar preciso, antes que su aspecto o su integridad. Así, no se entiende por qué no se reubicó la señalización en piedra de la calle Remedios o se rotuló el texto más abajo, para que no quedase mutilado. De manera incoherente se prescindió de las palabras “Egyptian Cigarettes” (mi opinión personal es que no llegaron a descifrarlas en las antiguas fotografías) y se colocó el artículo “la” de “la Habana” en la línea equivocada.

Los bordes irregulares de las letras ponen de manifiesto el uso de una plantilla para pintarlas en la pared, perdiendo así el carácter artesanal de las originales, pintadas a mano. Ni siquiera se tuvo el cuidado de corregir a posteriori esos defectos con un pincel.

Si hay algo peor que hacer una chapuza, es desconocer que se ha hecho. Y peor aún, en un insolente ejercicio de autocomplacencia, es manifestar que lo hecho es una maravilla. En agosto de 2012, el diario La Provincia publicó un artículo firmado por Javier Durán; confieso que es lo que me incitó a escribir estas líneas. En él se ensalza el trabajo de restauración, enfatizando las “dificultades de la empresa adjudicataria para abordar la tarea de recuperación”. Cita textual: “¿Por qué el color añil como anzuelo publicitario? ¿Por qué las palabras sin acento? ¿Por qué “tabaco” queda medio escondido bajo el rótulo de la calle Remedios? A todo ello se enfrentó la empresa Pinturas Málaga Maracena, especialista en estas lides, y que se sumergió en el Archivo Histórico Provincial para descubrir los detalles de la caligrafía, la familia de las letras, para luego aplicarse artesanalmente en la reproducción. Su responsable, Francisco Guerrero Hervas, subraya que ha sido un trabajo precioso y delicado, no sólo con las letras, sino también con el color. (…) Uno de los trabajos ha sido darle una fijación al color para que no lo dañe ni la lluvia ni la contaminación. ”

Juzguen ustedes mismos.


Actualización:
Me comenta un conocido que en 2016 el rodaje de la película Allied provocó el repintado de esa misma fachada como parte del atrezzo. Esa puede ser la explicación a los parches con diferentes tonalidades de azul que pueden verse en la actualidad. Al parecer, todas las precauciones en «darle fijación al color para hacerlo duradero» no sirvieron de mucho ante una lluvia muy determinada: la de los dólares procedentes de Hollywood.

Joyería Rubí

Insula Signa ha conseguido rescatar el rótulo de uno de los últimos negocios emblemáticos de la calle Triana en Las Palmas de Gran Canaria. Tras casi 100 años de historia, la Joyería y Relojería Rubí echó el cierre en marzo de 2021, tras la decisión de sus propietarios de jubilarse sin tener quien siga adelante con el negocio. La misma situación se dio en la vecina y asimismo centenaria Joyería Óscar Ernst, que también cerró hace unos años. El rescate se ha producido gracias a la generosidad de David Montesdeoca, gerente de la empresa Tajinaste Beach, nueva propietaria del inmueble, que se mostró receptivo a nuestra solicitud y cuya donación  evitará la pérdida de un elemento patrimonial que durante décadas formó parte del paisaje urbano de la principal arteria comercial de la ciudad.

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SOVHISPAN – МАГАЗИН СОВИСПАН

1971 – 2016

Hasta no hace mucho podía verse en el muelle Sanapú del Puerto de La Luz, sobre la estructura de un generador eléctrico, el rótulo de una empresa que llegó a ser toda una institución en el archipiélago. La creciente demanda de suministros y trámites que requería la flota pesquera de la Unión Soviética en el Puerto de La Luz determinó la creación en 1971 de SOVHISPAN, empresa que constituye un ejemplo paradigmático de las peculiares relaciones exteriores del régimen franquista con la URSS. Un 50% se repartía entre la Compañía General de Tabacos de Filipinas y Vapores Suardíaz y la otra mitad era propiedad de Sovrybflot, la agencia estatal rusa para el comercio exterior, que no tuvo reparos en estrechar relaciones comerciales con la dictadura de Franco.

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