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El Vítor de la Casa del Médico

194? – 2021

El Ayuntamiento de Ingenio (Gran Canaria) ha destruido recientemente un símbolo vítor de piedra, invocando la Ley de Memoria Histórica, que obliga a los ayuntamientos españoles a retirar los símbolos franquistas que todavía permanecen en el espacio público. El consistorio optó por un método drástico de retirada, emprendiéndola a martillazos con el símbolo situado en la conocida como ‘Casa del médico’, que también sirvió durante un tiempo como comisaría de la Policía Local y que ahora acoge los servicios municipales del Servicio de Igualdad.
También fue destruida una placa de las viviendas de La Bagacera con casi dos metros de largo que proclamaba: «Delegación Nacional de Sindicatos. Grupo 18 de julio. 54 viviendas, año 1955», junto a los símbolos del yugo y la flecha y el logotipo de la Obra Sindical del Hogar con el martillo flanqueado por espiga de trigo y pluma u hoja de palma.

Vítores en las paredes de la Universidad de Salamanca. Fotografía de Europa Press.

El vítor o víctor es un símbolo derivado del crismón del Bajo Imperio Romano. Según la leyenda, al emperador romano Constantino, la noche anterior a la batalla del Puente Milvio se le apareció en sueños la cruz junto a las palabras In hoc signo vinces (con este signo vencerás). Al día siguiente, sustituyó el águila imperial por el crismón o labarum y resultó victorioso en la batalla. Poco a poco fue transformándose hasta adoptar otra forma muy diferente, hasta convertirse en otro símbolo: el Vítor, Escudo de la Victoria o Victorioso. Fue adoptado por algunas universidades españolas desde el siglo XIV, como las de Salamanca, Alcalá de Henares o Sevilla, como emblema conmemorativo de quienes obtienen el título de Doctor, en inscripciones murales que se conservan y siguen produciéndose hoy en día. Tras la Guerra Civil española, los vencedores se lo apropiaron utilizándolo en el desfile de la victoria y, a partir de entonces, durante toda la dictadura franquista, como emblema propio de Francisco Franco.

Desfile de la victoria, tras la guerra civil española, celebrado el 19 de mayo de 1939.

El símbolo Vítor no abunda en las Islas Canarias, lo que hace doloroso el destrozo perpetrado por el Ayuntamiento. Se conservan, entre otros, uno pintado en la fachada de la Casa de Colón, junto a la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria, datado nada menos que en 1771, y otro muy parecido al destruido en Ingenio, también realizado en piedra, en los Juzgados de Paz del municipio de Valsequillo (Gran Canaria).

Símbolo Vítor en la fachada de la Casa de Colón en Las Palmas de Gran Canaria.

Insula Signa no cuestiona en absoluto la aplicación de la Ley 52/2007, lo suficientemente clara en cuanto a la obligación de las Administraciones locales de retirar la simbología franquista o exaltadora de la dictadura que aún permanezca en los espacios públicos. No obstante, sí manifiesta su absoluto desacuerdo con las formas empleadas, ya que no se procedió a una retirada sino a una completa destrucción a martillazos, impidiendo a historiadores y estudiosos tener acceso a un patrimonio gráfico singularmente valioso de nuestro pasado reciente. Tanto Gran Canaria como el resto de islas cuentan con espacios museísticos adecuados para contextualizar, catalogar y exhibir estas piezas como recordatorio del sufrimiento que provocó la dictadura. Esto ya no será posible gracias a un inexplicable acto que roza el vandalismo institucional y del que, de forma incomprensible, el Ayuntamiento se ha vanagloriado con testimonio gráfico en sus perfiles oficiales en las redes.

Un operario «retira» el símbolo Vítor situado en la Casa del Médico, en el municipio de Ingenio.

Fuentes:

· Vítor (símbolo) – Wikipedia

· Salamanca, una ciudad tatuada por la historia

Sala Cuasquías

El mítico Cuasquías, cerrado ahora hace ocho años, fue mucho más que un pub y sala de conciertos. Punto de encuentro de la intelectualidad y la bohemia, fue un referente de la vida social y cultural de la capital grancanaria durante tres décadas, un fenómeno colectivo y alternativo. Con una programación heterogénea de conciertos, actividades teatrales y literarias, tuvo temporadas de éxito tremendo.

Cuando en 1982 Toñín Barrera tomó las riendas de un grill en el nº 8 de la calle Venegas, el local comenzó a ser frecuentado por gente de las artes y la música. Pronto, aquellos músicos del foclore, de la canción de autor y del jazz, comenzaron a reclamar un espacio para tocar en directo y Toñín decidió reconvertir el grill en sala de conciertos. Le acompañaron en el proyecto Juan Miguel Zerpa, Antonio Aguiar y Miguel Ramírez, músico que más tarde dirigió el Festival Canarias Jazz & Mas Heineken. Allí empezaron a hacerse notar unos jovencísimos Coquillos. La sala estuvo operativa hasta 1994, cuando unas fuertes lluvias inundaron el local. Cuasquías se trasladó a la Cuesta de San Pedro, entre Triana y Vegueta, al palacete de 2.700 metros cuadrados que hasta entonces ocupaba el pub Pool. El edificio, construido en 1857, perteneció a Luis León y Castillo de Olivares, segundo hijo del ingeniero teldense Juan León y Castillo y marqués de Muni al heredar el título de su tío, el político Fernando León y Castillo y hermano de su padre.

Toñín Barrera, un visionario que dinamizó un sector del ocio de Las Palmas durante treinta años.

El Cuasquías de Triana fue casa de acogida de artistas y los que aspiraban a serlo. Los músicos encendían espontáneamente jam sessions en las que mandaba la improvisación. El saxofonista Morgan asomó un día por el local para quedarse; allí estuvo con Escándalo Público, Sin Afrika o La Deliciciosa. Por su escenario pasaron pesos pesados del jazz como Arturo Sandoval, Joe Lovano, Jerry González, Jim Mullen, Jorge Pardo, Kike Perdomo, Polo Ortí, Carlos Carli o Miguel Ángel Chastang. Allí se descubría a jóvenes timplistas como el malogrado José A. Ramos, que presentó su timple electroacústico y a los también jóvenes Pedro Guerra, Rosana o Arístides Moreno, en el mismo escenario que pisaron Luis Pastor, Hilario Camacho, Javier Krahe, J. Andreas Prittwitz o Javier Bergia. La música latina dejó episodios históricos con Compay Segundo, Elíades Ochoa y Amparo Sandino. El pop y rock tuvieron sus noches de gloria, destacando a Sobrecarga, Sugar Hill Band, Fracaso Escolar, Sin Saldo, Prana, No Problem, Si yo fuera rico y bandas nacionales como Australian Blonde. Fue trampolín para una legión de músicos canarios, como Ginés Cedrés, Charlie Moreno, Benito Cabrera, Domingo Rodríguez el Colorao y Paco Marín.

Durante años, Cuasquías albergó semanalmente un espacio dedicado a la literatura: el Matasombras, coordinado por el colectivo del mismo nombre. Mesas redondas, presentaciones de libros y sesiones de teatro leído fueron habituales. Las pasiones literarias y plásticas eran el eje de Nocturna Free de Manolo Padorno, sesiones improvisadas en las que cada noche tocaban un instrumento distinto que ninguno sabía manejar. Alexis Ravelo, ahora reputado escritor, entró en el Cuasquías un diciembre de 1994 y terminó trabajando 14 años de camarero. «Fue un local que me mató el hambre del estómago, del intelecto y del espíritu. En aquel entonces yo trabajaba en la terraza Varadero, fuí a la inauguración y terminé detrás de la barra sirviendo copas. De aquella época me quedo con algunos episodios impagables, como servirle un botellín a Joan Manuel Serrat«.

La aventura duró hasta marzo de 2013, fecha en que el Cuasquías echó el cierre, ahogado por la crisis económica, la evolución del ocio nocturno entre las nuevas generaciones y el retraimiento del consumo que causó la crisis económica.

Rescate del rótulo

Gracias al aviso de nuestro socio y amigo Eduardo Reguera y a la generosidad de la familia Franchy, propietaria del edificio y a la que agradecemos su colaboración y sensibilidad para la conservación del Patrimonio Gráfico, Insula Signa ha logrado rescatar el mítico rótulo, que será una joya en nuestra colección, como símbolo de una época dorada del ocio nocturno en Las Palmas de Gran Canaria. Su destino estaba abocado a la desaparición, por su estado de deterioro progresivo y por hallarse actualmente el inmueble a la venta.

Luis y Jaime desmontando cuidadosamente un pedazo de historia.

El desmontaje fue más complicado de lo esperado, por el deterioro del soporte donde estaban fijadas las letras, lo que nos obligó a retirarlas individualmente. Una vez más, hemos de agradecer a nuestra colaboradora Patrimonia Consulting la puesta a nuestra disposición de todos sus medios para llevar a cabo el trabajo con la debida eficacia.

Ahora, el rótulo de Cuasquías espera en nuestro taller su turno para ser restaurado como merece y exhibido en un lugar apropiado. No sólo hemos rescatado un rótulo, sino que hemos preservado un capítulo importante de la memoria colectiva de nuestra ciudad.

Fuentes:

  • El trago más amargo del Cuasquías en 30 años. Diego F. Hernández, La Provincia, marzo de 2013.
  • La sala Cuasquías echa el cierre. Diego F. Hernández, La Provincia, marzo de 2013.
  • La casona del Cuasquías sale a la venta por más de seis millones de euros. Lourdes S. Villacastín, La Provincia, abril de 2013.

Librería Rexachs

Pedro Rexachs Torres llegó a Canarias procedente de Barcelona con el principio de siglo, el año de 1900. Contrajo matrimonio con la canaria Doña Rosario Miranda Martín, con la que tuvo seis hijos. Abrió un comercio de fabricación de sellos de caucho en la calle Clavel de Las Palmas de Gran Canaria, en el área neurálgica en cuanto a comercio se refiere en aquel entonces, la calle Mayor de Triana. El negocio prosperó rápidamente por ser un servicio muy demandado en la época; todas las cajas de la flota pesquera japonesa, por ejemplo, se rotulaban con estos sellos, ya que no existían las etiquetas de plástico.

José, el tercero de sus hijos, comenzó a regentar el quiosco de las flores del parque San Telmo y el Bazar Los Espejos de la calle Triana. Su padre acabó arruinándose y en 1954 decidió adquirir la librería El Siglo, que Domingo Sánchez Talavera había abierto en 1934. En recuerdo al bazar puso tres espejos en la fachada que, junto al reloj de la Relojería de Juan Pflüeger, el águila de la Sombrerería Ezquerra y la campana de la Peletería La Campana, llegaron a convertirse en iconos de la principal arteria de la ciudad. Don José contrajo nupcias con Dña. Francisca del Rosario Díaz, con la que tuvo cinco hijos: Pedro, José, Isidro, Dolores y Rosario.

Primer negocio de la familia Rexachs, en un sótano de la calle Clavel
Anuncios de prensa en La Provincia, año 1944.

José Rexachs fue también creador y fundador de la Feria del Libro de la ciudad y promotor de la iluminación de Triana. Fue en 1971, al caer enfermo, cuando su hijo José tomó las riendas del establecimiento, lo que le obligó a dejar sus estudios de abogado y técnico de empresa, que luego retomó en la UNED. La librería Rexachs ha visto pasar varias generaciones por su mostrador. Cuenta Don José, nieto de D. Pedro, que hay personas cuyas partidas de nacimiento y defunción se imprimieron ahí. Más de 25 personas llegaron a estar empleadas en la librería, que llegó a abrir cuatro establecimientos más en las calles Juan Rejón, La Naval, General Vives y Constantino. La central estaba en Triana 81, cuya tienda era librería, papelería e imprenta. “Antes de que llegasen las grandes empresas de impresión y la era digital, imprimíamos periódicos, carteles de toros y hasta los menús ilustrados de los eventos organizados por el Cabildo y que después coloreaba a mano Santiago Santana. También editamos libros de Néstor Álamo, como La Perejila, y promocionamos la isla antes de que llegara el turismo, a través del papel para envolver los productos de la tienda, con frases como Gran Canaria, continente en miniatura o Invernar en Gran Canaria es una delicia, entre otras. Asimismo, mi padre contrató a un fotógrafo barcelonés que hizo fotos aéreas del Archipiélago con las que más tarde se editaron postales y hasta un libro», cuenta Don José, que llegó a ser presidente de la Federación de Libreros de Las Palmas de Gran Canaria y presidente de la Zona Comercial de Triana.

La librería en la calle Triana de los años 60. Fotografía del archivo de la FEDAC

El 28 de febrero de 2016 la Librería Rexachs cerró sus puertas, como consecuencia de la modificación de la llamada ley de renta antigua, que provocó un alza de los precios de alquiler tan grande, que sólo las grandes empresas multinacionales pudieron abordarla. Con la librería se fue parte de la historia de la ciudad.


También hubo una Librería Rexachs en Tenerife. Don José María Celis Barzallana fue socio de don José Rexachs Miranda, propietario de la Librería de Las Palmas de GC. José aportó el nombre comercial y realizó la inversión inicial y José María cedió sus derechos sobre su local y aportó el trabajo, poniendo al frente del negocio a su hijo Juan. Posteriormente, fallecidos los socios fundadores, los respectivos descendientes llegaron a un acuerdo amistoso por el cual los Celis adquirieron la parte del negocio de los Rexachs, pasando a llamarse Librería La Isla, que cerró definitivamente en 2019.

Rescate

En Marzo de 2021, Insula Signa contactó con Don José Rexachs para la propuesta de recuperación de lo que quedaba del rótulo de la librería en la sucursal de la zona del Puerto, en la calle General Vives. Instalado hacia los años 80, había perdido las letras que formaban las palabras LIBRERÍA y PAPELERÍA, pero todavía conservaba su característico logotipo. No hizo falta convencerle. Don José, consciente del valor del patrimonio gráfico de nuestra ciudad y apreciando las acciones de nuestra asociación para su puesta en valor, se mostró colaborador desde el primer momento.

Rescate del rótulo de la calle General Vives bajo la atenta mirada de Don José, que quizás disimuló alguna lágrima.
Arriba, aspecto del rótulo de la calle General Vives en 2008. Abajo, estado en 2021, antes de ser rescatado.

No resultó fácil desmontar lo que quedaba del viejo rótulo, afortunadamente contamos con la inestimable colaboración y medios de la empresa Patrimonia Consulting, colaboradora de la Asociación, con experiencia en este tipo de actuaciones. Tras retirar el rótulo, Don José nos ofreció hacernos cargo también del famoso rótulo de la calle Triana, que había desmontado hacía seis meses y se había negado a deshacerse de él, en contra de la opinión de sus allegados. Sin saberlo, parecía que hubiera estado esperando por nosotros.

La recuperación de los rótulos de Rexachs supone un hito en la corta vida de Insula Signa. Su valor cultural e histórico es innegable y esperamos que suponga un efecto llamada para otros rótulos que parecen destinados a desaparecer. Agradecemos a Don José su sensibilidad, disposición y colaboración y contamos con su amplia experiencia y sabiduría para que nos desvele historias y anécdotas en torno a los comercios de Triana que compartiremos con todos ustedes para que no caigan en el olvido. Esperamos que pronto ambas joyas puedan ser exhibidas como merecen, por lo que representan, en un lugar adecuado.

Los míticos rótulos de Rexachs, esperando a ser limpiados y reparados en nuestro taller.

Fuentes: Rexachs cierra por no poder afrontar un nuevo alquiler de 25.000 euros al mes. Amparo R. Montero. La Provincia, diciembre 2015.