Los mosaicos de Nitrato de Chile en Canarias deben ser considerados BIC


26/08/2024

Tras la reciente recuperación por parte de Insula Signa del último mosaico publicitario de Nitrato de Chile que quedaba en Gran Canaria, hemos solicitado formalmente que este mosaico en particular y el conjunto de los cuatro que quedan en Canarias sean declarados Bien de Interés Cultural, como símbolo de una época y elementos de suma importancia en el conjunto del patrimonio gráfico español, considerando además el estrecho vínculo personal y profesional de su autor con Gran Canaria y la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Dicha solicitud ha sido presentada en el Registro del Gobierno de Canarias, Cabildo de Gran Canaria y Ayuntamiento de Agüimes y pronto se hará extensiva al resto de cabildos y ayuntamientos implicados.

Para la mencionada recuperación del cartel situado en la pared de un pozo en el Cruce de Arinaga, así como la de numerosos rótulos de enorme interés cultural por toda la geografía canaria, nuestra asociación siempre cuenta con la colaboración e incluso el entusiasmo de los propietarios y de simpatizantes anónimos que prestan su trabajo, tiempo y dinero para ejecutar los trabajos necesarios. Actitud  que contrasta, lamentablemente, con la desidia y desinterés que las administraciones públicas muestran habitualmente hacia este tipo de patrimonio cultural (con la honrosa excepción del consistorio del Puerto de la Cruz en Tenerife, que ha tomado la iniciativa en la recuperación y protección de su patrimonio gráfico, del cual forma parte precisamente un mosaico de Nitrato de Chile). Así, todas las gestiones y todos los gastos para financiar estas recuperaciones (permisos, alquiler de maquinaria, herramientas, etc.) son asumidos por INSULA SIGNA, tras ser ignoradas nuestras solicitudes de ayuda a diversas instancias públicas, precisamente a las que entendemos que corresponde la salvaguarda y cuidado de nuestro patrimonio cultural.

Dicha solicitud refleja el interés popular hacia este tipo de patrimonio que habita en la memoria colectiva de varias generaciones e insta a seguir el ejemplo de la Comunidad de Extremadura, que en 2022 otorgó la categoría de Bien de Interés Cultural a todos y cada uno de la veintena de paneles cerámicos de Nitrato de Chile que todavía se conservan en la región, argumentando que “poseen un incuestionable valor patrimonial, artístico e histórico, puesto que son exponentes del diseño y la imagen publicitaria española de la década de 1930, así como el reflejo de la sociedad y la economía agraria de ese momento”. La misma decisión tomaron en Las Herencias (Toledo) y en Santa Cruz de La Palma, cuyo cartel restaurado en 2020 se ha convertido en un icono de la ciudad y que, aunque no ha sido declarado como BIC, si ha sido incluido en el catálogo patrimonial municipal, gozando así de cierto grado de protección.

Cartel restaurado en 2016 en Santa Cruz de la Palma. Junto al del Puerto de la Cruz y otro existente en Guadalajara, son los tres mayores que hay en España.
Granadilla de Abona. Foto publicada por Manuel Morales en Facebook.
Mosaico recuperado en agosto de 2024 en la localidad del Cruce de Arinaga (Gran Canaria).
Mosaico incompleto en el Puerto de la Cruz. Foto de Blanca Rodríguez de Azero.

Recuperamos en Gran Canaria un cartel de Nitrato de Chile oculto durante décadas.

08/08/2024

En España se llegaron a instalar más de 4.000 mosaicos de azulejos con la publicidad del Nitrato de Chile en los años 30 y 40 del pasado siglo, de los que poco más de cien han sobrevivido hasta nuestros días. De esos cien, solo tres sobrevivían en Canarias: Santa Cruz de la Palma, Granadilla de Abona y Puerto de la Cruz. Ahora hay que sumar éste situado en el municipio de Agüimes, el único que se conserva en Gran Canaria y que Insula Signa ha logrado recuperar.

El Nitrato de Chile era un fertilizante a base de nitrato de sodio procedente de los importantes depósitos naturales con los que contaba el país sudamericano, cuya producción y exportación fue creciendo hasta monopolizar el mercado mundial en los inicios del siglo XX.  Su importante expansión comercial pasó por una campaña publicitaria internacional bien organizada, con criterios modernos. La colección de carteles realizados en todo el mundo constituye por sí sola un episodio singular en la historia del cartelismo e incluye ejemplares de gran calidad plástica, como los creados en Turquía, Francia, Polonia o Argentina. El cartel español, que estuvo a la altura, fue realizado en 1929 por Adolfo López-Durán Lozano, entonces estudiante de arquitectura, más tarde catedrático en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madridy luego fundador de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Las Palmas, de la que fue el primer director en 1973. Su diseño, con un marcado estilo art-dèco, se convirtió en todo un icono de la época.

Varias capas de pintura mantuvieron oculto el mosaico durante más tres décadas.

La recuperación de esta histórica pieza ha sido posible gracias a la labor de investigación, protección y recuperación del patrimonio gráfico canario que venimos realizando desde hace años. Tras ser detectado y analizado, se activó el operativo necesario para llevar a cabo un “rescate” con todas las garantías. El cartel está situado en la pared de un pozo en el Cruce de Arinaga, en unos terrenos propiedad de la empresa de Juliano Bonny, que una vez contactados, mostraron su disposición a una plena colaboración, facilitándonos todos los permisos y apoyos logísticos solicitados. A este apoyo hay que sumar el de simpatizantes anónimos que prestaron su trabajo, tiempo y dinero para ejecutar los trabajos necesarios. Actitud  que contrasta, lamentablemente, con la desidia y desinterés que las administraciones públicas muestran habitualmente hacia este tipo de patrimonio cultural. Así, todas las gestiones y todos los gastos para financiar esta recuperación (permisos, alquiler de maquinaria, herramientas, productos, etc.) han sido asumidos por INSULA SIGNA, tras ser ignoradas nuestras solicitudes de ayuda al Ayuntamiento de Agüimes y a otras instancias públicas. El importe de esta operación, que para cualquier institución resultaría pura calderilla, supone para nosotros una pequeña fortuna proveniente de la pequeña cuota que abonan nuestros socios/as y de la campaña de venta de camisetas con el famoso cartel que pusimos en marcha para recaudar los fondos necesarios.

La recuperación consistió en una meticulosa retirada de las capas de pintura que cubrieron el mosaico durante más tres décadas, con la pericia y cuidados necesarios para no dañar la capa vidriada de los azulejos.

Una vez limpio y recuperado, visible de nuevo tras tanto tiempo, creemos que corresponde a las administraciones públicas (municipio de Agüimes, Cabildo de Gran Canaria y Gobierno autonómico) habilitar las medidas necesarias y aportar los recursos necesarios para evitar su previsible deterioro. Es por ello que hemos solicitado formalmente que este mosaico en particular y el conjunto de los cuatro que quedan en Canarias sean declarados Bien de Interés Cultural, como símbolo de una época y elementos de suma importancia en el conjunto del patrimonio gráfico español, considerando además el estrecho vínculo personal y profesional de su autor con Gran Canaria y la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Dicha solicitud refleja el interés popular hacia este tipo de patrimonio que habita en la memoria colectiva de varias generaciones e insta a seguir el ejemplo de la Comunidad de Extremadura, que en 2022 otorgó la categoría de Bien de Interés Cultural a todos y cada uno de la veintena de paneles cerámicos de Nitrato de Chile que todavía se conservan en la región, argumentando que “poseen un incuestionable valor patrimonial, artístico e histórico, puesto que son exponentes del diseño y la imagen publicitaria española de la década de 1930, así como el reflejo de la sociedad y la economía agraria de ese momento”. La misma decisión tomaron en Las Herencias (Toledo) y en Santa Cruz de La Palma, cuyo cartel restaurado en 2020 se ha convertido en un icono de la ciudad.

Jaime y Mónica, de Insula Signa, posan junto al cartel recuperado.

Puerto de la Cruz emprende la protección y recuperación de su patrimonio gráfico

14/06/2024

El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, con el objetivo de expandir el
Ecosistema Cultural y Creativo de la ciudad, firmó el pasado verano un convenio con
Insula Signa para identificar, proteger y recuperar el patrimonio gráfico de Puerto de la
Cruz. «Una aventura singular que nos va a servir para poner en valor un patrimonio que muchas
veces pasa desapercibido, pero que forma parte del paisaje de una ciudad con identidad e
historia». Así definió el alcalde de la ciudad Marco González esta nueva iniciativa que se
engloba dentro de Puerto Street Art. Así comienza de la mano de Insula Signa este
proyecto destinado a analizar una parte muy importante, como es la comercial, de la
historia de la ciudad con la ayuda de personas e instituciones que se van a ir sumando a
esta iniciativa pionera impulsada desde el municipio.


Un equipo multidisciplinar se ocupará de estudiar las calles de la ciudad en la búsqueda
de elementos gráficos únicos que destacan por su carácter técnico, etnográfico o
identitario, «para completar así un mapa de la ciudad que hable por sí solo de historia, de
memoria, de pasado, pero también de presente y de futuro y ayudarnos así divulgar y a
valorar el pulso comercial que siempre ha latido con fuerza en la ciudad», explicó
González, quien explicó que se trata del comienzo de un a la participación y al que
interesados en sumarse a esta iniciativa pueden hacerlo dirigiéndose al correo
cultura@puertodelacruz.es.


El hecho de que un ayuntamiento aborde el estudio y protección de su patrimonio gráfico
supone un hito en el estado español y hace aún más interesante dicho estudio, pues la
evolución de un pequeño pueblo de pescadores hacia una población cosmopolita con
visitantes de todo el mundo, ha impulsado el desarrollo comercial y turístico de la isla y del
archipiélago, dejando una valiosa huella gráfica en el entorno urbano y en la memoria
colectiva que merece ser documentada y puesta en valor.

El Panot Gaudí

Por Jaime Medina

En 1904, Antoni Gaudí diseñó un pavimento para los suelos de la Casa Batlló, pero que finalmente fue utilizada en la Casa Milà, más conocida como La Pedrera), ambas ubicadas en el Passeig de Gràcia de Barcelona. En esta obra, Gaudí materializó su interés por la geometría y la simbología, con relieves de motivos marinos, acorde con el carácter naturalista que aplicó a la Casa Batlló (también llamada «la Casa del Agua»).

Su innovadora forma hexagonal rompió con la tradición de baldosa cuadrada. Contiene tres formas inspiradas en elementos del mar: en el caso de la caracola, un fósil de caracola de la clase amonites, una estrella de mar, versión de equinodermus de la clase Ophiroideus, y unas algas de tipo talofita, del género sargassum. El dibujo completo se puede ver combinando siete baldosas. Otra peculiaridad es su carácter monocromático; los colores se sustituyen por las luces y sombras que aporta el relieve. Este pavimento consiguió formar parte de la exposición permanente del MOMA de Nueva York por ser considerado uno de los primeros productos de diseño industrial.


En 1971 se ampliaron las aceras del Passeig de Gracia, que fueron cubiertas por la loseta Gaudí para rendir homenaje al más célebre arquitecto de la ciudad, convirtiéndose en un elemento de mobiliario urbano característico de Barcelona. Para ello, la empresa Escofet, que estuvo fabricando el modelo desde 1906 hasta 1964, realizó una interpretación del modelo original, lo que resultó en una propuesta equivocada, pues la baldosa era muy grande y se rompía con facilidad; además, la tonalidad azul que recordaba al mar acabó siendo decolorada por el sol.

En 1997 se reformaron las anchas aceras del Paseo de Gracia, que fueron pavimentadas con una reedición del mosaico, que fue bautizado como Panot Gaudí (loseta Gaudí). Esta vez se adaptó para el espacio exterior, en un tamaño más pequeño, de color gris y con el relieve invertido para mejorar su resistencia al desgaste.

Varios ayuntamientos españoles quisieron dotar a sus pavimentos de un carácter artístico recurriendo a las losetas Gaudí, por lo que actualmente, además de en el Passeig de Gràcia de Barcelona, también se pueden encontrar en el Paseo Marítimo de La Rábita en Granada, los alrededores de la Plaza de la Constitución de Jaén, el Parque El Rodeo de Cáceres, la Avenida de Vallellano en Córdoba, el Paseo de Bonavista de El Grao de Castellón, los alrededores de la Plaza de la Candelaria de Ingenio, Gran Canaria y el Paseo de Los Tarajales de Los Cristianos en Arona, Tenerife.

El PANOT GAUDÍ EN CANARIAS

Los Cristianos

Tas años instaladas en el Paseo de los Tarajales en Los Cristianos (Arona, Tenerife), las losetas Gaudí estuvieron a punto de desparecer, pues se estaban retirando a raíz de una obra de remodelación llevada a cabo por operarios del Cabildo Insular. 

Fue Ana González Ledesma, vecina de la localidad, quien en junio de 2019 presentó un escrito solicitando la conservación de las mismas, apelando a su interés artístico y cultural. El Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife acabó dándole la razón, argumentando que “si bien los valores artísticos pueden ser discutibles, sí reconocemos valores históricos”.


Ana González Ledesma, impulsora de la iniciativa para salvar las baldosas.

Así, en el informe de respuesta, se insta a la recogida de estas baldosas y su acopio controlado por parte del Ayuntamiento de Arona, que “deberá buscarles una nueva ubicación, ya que, por las necesidades de la obra y lo avanzado de su ejecución, se hace poco viable la restitución a su lugar primigenio”. En dicho informe, los técnicos de Patrimonio Histórico del Cabildo recuerdan que “desde 1906, la empresa Escofet utilizó el modelo y lo creó industrialmente, cubriendo las aceras de paseos y avenidas de ciudades españolas e hispanoamericanas. En los años 60 del pasado siglo y durante una década, Escofet modificó la baldosa de Gaudí creando una de mayores dimensiones (43 cm.); esta última es la que se colocó en el Paseo Marítimo de Arona”. De ahí que desestimen iniciar un expediente para declararlas BIC por no tener suficiente entidad, ni incluirlas en el catálogo insular “al no ser una obra paradigmática dentro de la isla de Tenerife”. 

Así, gracias a Ana González, se logró recuperar cerca del 70% de las losetas Gaudí, lo que permitió reutilizarlas para pavimentar algunas de las áreas levantadas y mantener la imagen que el paseo marítimo tuvo durante años.

INGENIO 

Las baldosas Gaudí, adquiridas a la empresa catalana Escofet, fueron colocadas en 2001 en las aceras de los alrededores de la Plaza de La Candelaria de Ingenio (Gran Canaria), alcanzando una superficie de 890 m2. Pueden ser contempladas y pisadas en la acera del Ayuntamiento, delante de la iglesia de la Candelaria, en la calle Dr. Juan Espino Sánchez y en las aceras de la calle Ramón y Cajal, hasta llegar a la avenida América. En esta última calle se encuentra la la Tiendita Canaria (que alberga un Micro-Museo de Insula Signa) y la Oficina de Turismo y Centro de Interpretación del Patrimonio Histórico de Ingenio. 


El Panot Gaudí en las inmediaciones del Ayuntamiento e Iglesia de la Candelaria en Ingenio. 
Fotografía: Andrés Cruz

La colocación de estas baldosas hexagonales no fue fruto del azar o de la improvisación, sino que se incluyó en el proyecto paisajístico de mejora del entorno de la Iglesia de la Candelaria que dirigieron en 2001 las arquitectas María del Carmen Rubio y Gema Navarro, trabajando junto a un equipo de aparejadores y funcionarios, siendo en ese momento alcalde el socialista Juan Espino del Toro.


Fuentes:

Ernesto García triunfa en Agüimes

Por Jaime Medina

En la población de Agüimes (Gran Canaria) proliferan los bares y restaurantes cuyas fachadas muestran pinturas de escenas cotidianas que incluyen retratos de sus propietarios y clientes. No he visto tal cantidad de este tipo de reclamo en ningún otro lugar de la isla y me pregunto a qué será debido.

Quizás uno de estos locales fue pionero en algo que los demás no dudaron en imitar, o puede que todo se deba a la excelente labor comercial del artista Ernesto García, que firma la práctica totalidad de los trabajos y ha acabado convirtiendo el casco histórico del pueblo en una exposición permanente de sus obras. Enhorabuena, Ernesto.