Tomás Prieto Gálvez, pintor rotulista imitador.

Tomás guarda con orgullo una cartilla expedida en 1979 por la Dirección General de Empleo y Promoción Social, dependiente del Ministerio de Trabajo, certificando que superó las pruebas y exámenes realizados en el Curso de Pintor Rotulista Imitador organizado por el Servicio de Empleo y Acción Formativa, declarándole apto para ejercer el oficio. En una de sus páginas escritas a máquina, se especifica con detalle el contenido del curso: Rotulación de estarcidos y en directo a pincel – Imitación a maderas y placado de las mismas – Conocimiento de herramientas y materiales empleados – Clases de pintura y obtención por mezclas – Técnica y práctica en combinaciones de madera – Tacto y estética de acabado – Seguridad e higiene.

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Hotel Princesa Guayarmina

1933 – 2018

Fue uno de los primeros establecimientos especializados en el turismo de salud en Gran Canaria. Anexo al balneario que explotaba las aguas medicinales del manantial de Los Berrazales en el valle de Agaete desde finales del siglo XIX. Su historia está ligada a la de Juan Suárez, emprendedor visionario que a principios del siglo XX ya soñó con el turismo rural y de salud, con visitantes que apreciasen el trato directo y amable, el placer de las pequeñas cosas. Aunque él no lo llegó a ver, sus muchos descendientes materializaron su idea y levantaron el hotel junto al famoso balneario de aguas ferrugientas, declaradas de interés público en 1929. Así es como se inaugura, en 1933, el Hotel Princesa Guayarmina, con 70 habitaciones que años más tarde fueron ampliadas a 80.

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SOVHISPAN – МАГАЗИН СОВИСПАН

1971 – 2016

Hasta no hace mucho podía verse en el muelle Sanapú del Puerto de La Luz, sobre la estructura de un generador eléctrico, el rótulo de una empresa que llegó a ser toda una institución en el archipiélago. La creciente demanda de suministros y trámites que requería la flota pesquera de la Unión Soviética en el Puerto de La Luz determinó la creación en 1971 de SOVHISPAN, empresa que constituye un ejemplo paradigmático de las peculiares relaciones exteriores del régimen franquista con la URSS. Un 50% se repartía entre la Compañía General de Tabacos de Filipinas y Vapores Suardíaz y la otra mitad era propiedad de Sovrybflot, la agencia estatal rusa para el comercio exterior, que no tuvo reparos en estrechar relaciones comerciales con la dictadura de Franco.

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Juan el Petudo, el rotulista que reinó en La Palma

A pesar de su gran maestría, Juan Santana Martín, más conocido como Juan el Petudo, fue un rotulista prácticamente desconocido fuera de las Islas Canarias. La difícil época de posguerra que le tocó vivir en un reducido y alejado territorio limitó la visibilidad y un más amplio reconocimiento de su trabajo, pero no impidió que dejase un importante legado. Sus ilustraciones y rótulos comerciales, pintados a mano de manera tradicional, formaron parte del paisaje urbano de la isla de La Palma durante décadas. Algunos de ellos todavía se conservan, desafiando y sobreviviendo a los muchos luminosos, vinilos y metacrilatos que vinieron después. Mientras estuvo en activo no hubo competidor que alcanzase su excelencia, llegando a convertirse en el rotulista de referencia en el pequeño pero muy activo -comercialmente hablando- territorio insular.

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Iluminación Electro León

El interés principal del rótulo de Iluminación Electro León reside en la azarosa historia del negocio que identificaba y en la figura de su propietario, Armando León Herrera. Este electricista de profesión, nacido en 1936, fue el principal responsable, junto a Fernando Sagaseta, de la creación del movimiento separatista Canarias Libre, creado en 1959 con la participación de Carlos Suárez, Luis Alsó, Andrés Alvarado y Agustín Millares Sall. La organización integró también al grupo anticlerical denominado Iglesia Cubana y tuvo la propaganda como principal actividad, mediante la difusión de panfletos y la realización de pintadas contra el régimen franquista. En septiembre de 1961 crearon y difundieron la bandera canaria, blanca, azul y amarilla, surgida al superponer los colores de las banderas de las dos provincias.

A pesar de haber sido etiquetado con frecuencia como movimiento nacionalista, Armando León siempre proclamó la vocación y carácter internacionalista de Canarias Libre, abogando por una mayor cooperación política y económica entre naciones y pueblos considerados como iguales. De la confección de octavillas, Canarias Libre pasó a la distribución de auténticos folletos, sirviéndose de una máquina multicopista. Su estructura orgánica estaba constituida por distintas células, en las que, como medida de protección, los componentes de unas ignoraban la existencia de las otras. El 25 de marzo de 1962, víspera de un importante partido de fútbol, una de estas células realizó unas grandes pintadas en el interior del Estadio Insular de Las Palmas de Gran Canaria, con las consignas «Canarias libre» y «Abajo la tiranía», que fueron borradas antes de que los espectadores accediesen al estadio. Las consecuentes pesquisas y actuaciones policiales de la Brigada Político-social de Las Palmas de Gran Canaria culminaron en la detención y encarcelación de todo el grupo.

Armando León Herrera

Tras su encarcelamiento, la mayoría de los miembros del movimiento se integraron en el Partido Comunista de España. En Tenerife, el grupo formado en torno a Antonio Cubillo dio origen al Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), más radical y que tuvo una incidencia mayor en el Archipiélago. Este movimiento añadió siete estrellas verdes a la bandera de Canarias Libre, convirtiéndola en símbolo del independentismo.

León Herrera captó las posibilidades de la canariedad para promover un frente antifascista y llevar una conciencia de clase al difuso sentimiento anti-godo. Las reticencias iniciales de sus compañeros fueron arrumbadas y de este radio opositor surgió la mayor parte de la propaganda y el grueso de los agitadores urbanos, además de la base popular que arropaba la iniciativa autóctona. La difusión propagandística experimentó un avance sustancial merced a los dos artilugios de alcohol fabricados a partir de una máquina que suministró Cubillo.

Fernando Sagaseta

Armando León fue juzgado y condenado a 5 años de cárcel por un Tribunal Militar en un Consejo de Guerra. Tras su puesta en libertad, retomó el negocio familiar de electricidad e iluminación, iniciado tiempo atrás en la calle Aguadulce y en ese momento continuado por su hermano Alcides León en el barrio de Guanarteme. Así, abrió el establecimiento Luminosos Electro León en un local arrendado en el nº 112 del Paseo de Tomás Morales. Continuó como activista contra el régimen en la clandestinidad, como miembro del PCE, imprimiendo y difundiendo octavillas subversivas en un antiguo aljibe adaptado para servir de imprenta, oculto en el subsuelo del negocio.

Armando León Herrera, rotulista.

Armando León, gracias a su formación como eletricista, ejerció también como rotulista en el campo de los letreros luminosos e innovó en el sector con una técnica consistente en paneles con perforaciones de distintos diámetros que dejaban pasar la luz con diferente intensidad, provocando llamativos juegos visuales. Él mismo se encargaba de diseñarlos, montarlos e instalarlos. Algunos de estos rótulos fueron confeccionados para Aguas de Firgas y Refrescos Nik. Desde Insula Signa iniciamos en este momento una búsqueda para tratar localizar algún superviviente de estos rótulos o, al menos, una constancia gráfica en fotografía o vídeo.

El negocio Iluminación Electro León pasó a ocupar el local adyacente, en el 114 del Pº de Tomás Morales. El edificio correspondiente al nº 112 fue demolido hace unos años y su rótulo de neón, confeccionado hacia 1985 para sustituir a otro anterior pintado a mano, fue trasladado al nuevo local, que ya contaba con otros dos luminosos con el logotipo actualizado por el polifacético artista Francisco Lezcano, vecino y amigo de la familia.

El rescate

Hemos de dar las gracias a Armando León Murillo, que tomó las riendas del negocio tras la muerte de su padre y lo dirigió hasta 2019 (año en que cerró definitivamente) por mostrar su sensibilidad hacia el patrimonio gráfico canario y ofrecer a Insula Signa la recuperación de este rótulo tan cargado de historia. Evitando su pérdida, se mantiene vivo el recuerdo de toda una época en la vida política y social de la isla y el de sus protagonistas, muy implicados en la lucha por la libertad. Tal es el valor sentimental para Armando de este rótulo, que fue él mismo quien procedió a su desmontaje con el mayor de los cuidados.

Armando León Murillo tomando la iniciativa en el proceso de rescate.

Esperamos que pronto pueda seguir siendo contemplado por quienes lo deseen, como se merece, en un lugar adecuado. Mientras tanto, lo custodiaremos y cuidaremos como oro en paño.


Fuentes: