Rescate en Tenerife: Padilla y Herrera

31/07/2022

El reciente rescate del rótulo de Padilla y Herrera en la calle San Martín del barrio de El Toscal en Santa Cruz de Tenerife supone la primera acción de este tipo por parte de Insula Signa en la isla. Con él, rescatamos parte de la memoria de un barrio, en el que la presencia de este negocio se remonta décadas atrás. El local fue ocupado por una tienda de ropa, un estudio artístico y una tienda de comestibles, hasta donde sabemos. Ampliaremos información en breve. Además, representa todo un estilo y tendencia de la época en cuanto a la elaboración de rótulos, cuando el metacrilato irrumpió en el mercado.

Este rescate ha sido posible gracias al buen trabajo de nuestros socios Lars Petter Amundsen, Blanca Rodríguez de Azero y Carlos Jiménez y también gracias al Grupo Globarq (www.globarq.es); cuya colaboración agradecemos.

Esta acción también ha propiciado el comienzo de una prometedora colaboración con la Universidad de La Laguna, que nos ha prestado un espacio en sus almacenes para albergar este rótulo y los que podamos rescatar de aquí en adelante. Dicha colaboración tiene expectativas de desarrollarse en otros ámbitos, incluyendo tareas formativas y de divulgación.

Blanca Rodríguez, durante el rescate. @ Insula Signa 2022
Lars Peter Amundsen, retirando el rótulo junto a otro miembro de Insula Signa. @ Insula Signa 2022.

Rescate virtual en Gran Canaria: Multicines Galaxy’s

16/05/2022

Ante el peligro de su inminente desaparición (el local abandonado ha sido recientemente adquirido por una firma comercial para remodelarlo y ponerlo de nuevo en el mercado), los artistas digitales Richard Santana y David Álvarez quisieron devolverle su esplendor, aunque fuera de forma efímera. Ambos jóvenes trabajan bajo el nombre comercial de Graffmaping utilizando la técnica de videomapping, consistente en proyectar imágenes y animaciones sobre objetos o fachadas. Ello les ha permitido recrear con total fidelidad -e incluso añadir nuevas animaciones- el viejo rótulo de neón y sus efectos visuales. El resultado fue ensayado el pasado viernes 22 de abril, de manera inesperada y sin publicidad, con un gran éxito técnico y de audiencia, logrando atraer el interés de numerosos transeúntes que se acercaron a presenciarlo de cerca.

Este nuevo método de recuperación virtual supone una valiosa herramienta para el trabajo de estudio, documentación y divulgación patrimonial que estamos realizando en Insula Signa, por lo que hemos establecido un compromiso de colaboración con Richard y David. Su gran atractivo visual, la posibilidad de recrear elementos ya desaparecidos y su total inocuidad (pues no altera ningún elemento existente en las fachadas), lo convierten en un medio innovador y de gran valor cultural. Así pues, estamos trabajando ya para concretar varios proyectos con actuaciones parecidas en diferentes puntos de las islas. ¿Imaginan volver a ver, en su ubicación original, rótulos que en su día fueron elementos singulares y que llevan ya mucho tiempo perdidos? Pronto no tendrán que imaginarlo; permanezcan atentos a nuestro programa de actividades.

Rescate en Gran Canaria: Joyería Rubí

24/09/2021

Insula Signa ha conseguido rescatar el rótulo de uno de los últimos negocios emblemáticos de la calle Triana en Las Palmas de Gran Canaria. Tras casi 100 años de historia, la Joyería y Relojería Rubí echó el cierre en marzo de 2021, tras la decisión de sus propietarios de jubilarse sin tener quien siga adelante con el negocio. La misma situación se dio en la vecina y asimismo centenaria Joyería Óscar Ernst, que también cerró hace unos años. El rescate se ha producido gracias a la generosidad de David Montesdeoca, gerente de la empresa Tajinaste Beach, nueva propietaria del inmueble, que se mostró receptivo a nuestra solicitud y cuya donación  evitará la pérdida de un elemento patrimonial que durante décadas formó parte del paisaje urbano de la principal arteria comercial de la ciudad.

Las últimas propietarias del negocio, las hermanas Elena, Cristina e Irene Del Castillo Croissier heredaron de su madre la tienda que su abuelo Juan Rafael Croissier Falcón abrió en el año 1935. Natural de Arucas y procedente de una familia de relojeros, Juan Rafael llegó a vender relojes en el camino que conducía a Teror hasta que fundó su propio negocio junto a sus hermanos en la capital grancanaria. Enlos tiempos del puerto franco, numerosos peninsulares, extranjeros y tripulantes de las navieras pesqueras se acercaban hasta Rubí en busca de un buen reloj Rólex, entre otros productos de alta gama. Y es que durante años Croissier gozó de la exclusividad en la isla de la conocida marca de relojes suizos. 

Fotografía de Hernández Gil fechada en diciembre de 1947.

El negocio sufrió su peor desgracia la noche del 23 de febrero de 1981, justamente mientras el teniente coronel Antonio Tejero protagonizaba un intento de golpe de Estado en el Congreso de los Diputados en Madrid. “El edificio de al lado no estaba construido, así que desde el solar hicieron un butrón en la pared y entraron a robar. El ladrón se llevó artículos valorados en 720.000 euros; dejaron la joyería pelada”, explica Elena. “Revolvieron todo y sabían lo que se llevaban, los Rólex, las joyas de oro; en cambio el contrachapado lo dejaron en su sitio”. 

El rótulo rescatado, confeccionado por Rótulos Ícaro, no es el que la tienda lucía cuando se inauguró. En la década de los 90 sustituyó al anterior, de madera y confección artesanal, que tuvo que ser retirado para la instalación de una persiana metálica.

@ Insula Signa 2021

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Fuentes: 

Cierra Rubí, la joyería más antigua de Triana, después de 86 años de vida. Adzubenam Villullas, La Provincia 16/03/2021

Dos emblemáticas joyerías de Triana cierran después de un siglo. Silvia Fernández, Canarias 7, 25/02/2014.

Liquidación por cierre de la Relojería Rubí. Andrés Cruz, La Provincia 15/03/2021

Rescate en Gran Canaria: Iluminación Electro León

22/05/2021

El interés principal del rótulo de Iluminación Electro León reside en la azarosa historia del negocio que identificaba y en la figura de su propietario, Armando León Herrera. Este electricista de profesión, nacido en 1936, fue el principal responsable, junto a Fernando Sagaseta, de la creación del movimiento separatista Canarias Libre, creado en 1959 con la participación de Carlos Suárez, Luis Alsó, Andrés Alvarado y Agustín Millares Sall. La organización integró también al grupo anticlerical denominado Iglesia Cubana y tuvo la propaganda como principal actividad, mediante la difusión de panfletos y la realización de pintadas contra el régimen franquista. En septiembre de 1961 crearon y difundieron la bandera canaria, blanca, azul y amarilla, surgida al superponer los colores de las banderas de las dos provincias.

A pesar de haber sido etiquetado con frecuencia como movimiento nacionalista, Armando León siempre proclamó la vocación y carácter internacionalista de Canarias Libre, abogando por una mayor cooperación política y económica entre naciones y pueblos considerados como iguales. De la confección de octavillas, Canarias Libre pasó a la distribución de auténticos folletos, sirviéndose de una máquina multicopista. Su estructura orgánica estaba constituida por distintas células, en las que, como medida de protección, los componentes de unas ignoraban la existencia de las otras. El 25 de marzo de 1962, víspera de un importante partido de fútbol, una de estas células realizó unas grandes pintadas en el interior del Estadio Insular de Las Palmas de Gran Canaria, con las consignas «Canarias libre» y «Abajo la tiranía», que fueron borradas antes de que los espectadores accediesen al estadio. Las consecuentes pesquisas y actuaciones policiales de la Brigada Político-social de Las Palmas de Gran Canaria culminaron en la detención y encarcelación de todo el grupo.

Armando León Herrera

Tras su encarcelamiento, la mayoría de los miembros del movimiento se integraron en el Partido Comunista de España. En Tenerife, el grupo formado en torno a Antonio Cubillo dio origen al Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), más radical y que tuvo una incidencia mayor en el Archipiélago. Este movimiento añadió siete estrellas verdes a la bandera de Canarias Libre, convirtiéndola en símbolo del independentismo.

León Herrera captó las posibilidades de la canariedad para promover un frente antifascista y llevar una conciencia de clase al difuso sentimiento anti-godo. Las reticencias iniciales de sus compañeros fueron arrumbadas y de este radio opositor surgió la mayor parte de la propaganda y el grueso de los agitadores urbanos, además de la base popular que arropaba la iniciativa autóctona. La difusión propagandística experimentó un avance sustancial merced a los dos artilugios de alcohol fabricados a partir de una máquina que suministró Cubillo.

Fernando Sagaseta

Armando León fue juzgado y condenado a 5 años de cárcel por un Tribunal Militar en un Consejo de Guerra. Tras su puesta en libertad, retomó el negocio familiar de electricidad e iluminación, iniciado tiempo atrás en la calle Aguadulce y en ese momento continuado por su hermano Alcides León en el barrio de Guanarteme. Así, abrió el establecimiento Luminosos Electro León en un local arrendado en el nº 112 del Paseo de Tomás Morales. Continuó como activista contra el régimen en la clandestinidad, como miembro del PCE, imprimiendo y difundiendo octavillas subversivas en un antiguo aljibe adaptado para servir de imprenta, oculto en el subsuelo del negocio.

Armando León Herrera, rotulista.

Armando León, gracias a su formación como eletricista, ejerció también como rotulista en el campo de los letreros luminosos e innovó en el sector con una técnica consistente en paneles con perforaciones de distintos diámetros que dejaban pasar la luz con diferente intensidad, provocando llamativos juegos visuales. Él mismo se encargaba de diseñarlos, montarlos e instalarlos. Algunos de estos rótulos fueron confeccionados para Aguas de Firgas y Refrescos Nik. Desde Insula Signa iniciamos en este momento una búsqueda para tratar localizar algún superviviente de estos rótulos o, al menos, una constancia gráfica en fotografía o vídeo.

El negocio Iluminación Electro León pasó a ocupar el local adyacente, en el 114 del Pº de Tomás Morales. El edificio correspondiente al nº 112 fue demolido hace unos años y su rótulo de neón, confeccionado hacia 1985 para sustituir a otro anterior pintado a mano, fue trasladado al nuevo local, que ya contaba con otros dos luminosos con el logotipo actualizado por el polifacético artista Francisco Lezcano, vecino y amigo de la familia.

El rescate

Hemos de dar las gracias a Armando León Murillo, que tomó las riendas del negocio tras la muerte de su padre y lo dirigió hasta 2019 (año en que cerró definitivamente) por mostrar su sensibilidad hacia el patrimonio gráfico canario y ofrecer a Insula Signa la recuperación de este rótulo tan cargado de historia. Evitando su pérdida, se mantiene vivo el recuerdo de toda una época en la vida política y social de la isla y de sus protagonistas, muy implicados en la lucha por la libertad. Tal es el valor sentimental para Armando de este rótulo, que fue él mismo quien procedió a su desmontaje con el mayor de los cuidados.

Armando León Murillo tomando la iniciativa en el proceso de rescate.

Esperamos que pronto pueda seguir siendo contemplado por quienes lo deseen, como se merece, en un lugar adecuado. Mientras tanto, lo custodiaremos y cuidaremos como oro en paño.


Fuentes:

Rescate en Gran Canaria: Sala Cuasquías

31/03/2021

El mítico Cuasquías, cerrado ahora hace ocho años, fue mucho más que un pub y sala de conciertos. Punto de encuentro de la intelectualidad y la bohemia, fue un referente de la vida social y cultural de la capital grancanaria durante tres décadas, un fenómeno colectivo y alternativo. Con una programación heterogénea de conciertos, actividades teatrales y literarias, tuvo temporadas de éxito tremendo.

Cuando en 1982 Toñín Barrera tomó las riendas de un grill en el nº 8 de la calle Venegas, el local comenzó a ser frecuentado por gente de las artes y la música. Pronto, aquellos músicos del foclore, de la canción de autor y del jazz, comenzaron a reclamar un espacio para tocar en directo y Toñín decidió reconvertir el grill en sala de conciertos. Le acompañaron en el proyecto Juan Miguel Zerpa, Antonio Aguiar y Miguel Ramírez, músico que más tarde dirigió el Festival Canarias Jazz & Mas Heineken. Allí empezaron a hacerse notar unos jovencísimos Coquillos. La sala estuvo operativa hasta 1994, cuando unas fuertes lluvias inundaron el local. Cuasquías se trasladó a la Cuesta de San Pedro, entre Triana y Vegueta, al palacete de 2.700 metros cuadrados que hasta entonces ocupaba el pub Pool. El edificio, construido en 1857, perteneció a Luis León y Castillo de Olivares, segundo hijo del ingeniero teldense Juan León y Castillo y marqués de Muni al heredar el título de su tío, el político Fernando León y Castillo y hermano de su padre.

Toñín Barrera, un visionario que dinamizó un sector del ocio de Las Palmas durante treinta años.

El Cuasquías de Triana fue casa de acogida de artistas y los que aspiraban a serlo. Los músicos encendían espontáneamente jam sessions en las que mandaba la improvisación. El saxofonista Morgan asomó un día por el local para quedarse; allí estuvo con Escándalo Público, Sin Afrika o La Deliciciosa. Por su escenario pasaron pesos pesados del jazz como Arturo Sandoval, Joe Lovano, Jerry González, Jim Mullen, Jorge Pardo, Kike Perdomo, Polo Ortí, Carlos Carli o Miguel Ángel Chastang. Allí se descubría a jóvenes timplistas como el malogrado José A. Ramos, que presentó su timple electroacústico y a los también jóvenes Pedro Guerra, Rosana o Arístides Moreno, en el mismo escenario que pisaron Luis Pastor, Hilario Camacho, Javier Krahe, J. Andreas Prittwitz o Javier Bergia. La música latina dejó episodios históricos con Compay Segundo, Elíades Ochoa y Amparo Sandino. El pop y rock tuvieron sus noches de gloria, destacando a Sobrecarga, Sugar Hill Band, Fracaso Escolar, Sin Saldo, Prana, No Problem, Si yo fuera rico y bandas nacionales como Australian Blonde. Fue trampolín para una legión de músicos canarios, como Ginés Cedrés, Charlie Moreno, Benito Cabrera, Domingo Rodríguez el Colorao y Paco Marín.

Durante años, Cuasquías albergó semanalmente un espacio dedicado a la literatura: el Matasombras, coordinado por el colectivo del mismo nombre. Mesas redondas, presentaciones de libros y sesiones de teatro leído fueron habituales. Las pasiones literarias y plásticas eran el eje de Nocturna Free de Manolo Padorno, sesiones improvisadas en las que cada noche tocaban un instrumento distinto que ninguno sabía manejar. Alexis Ravelo, ahora reputado escritor, entró en el Cuasquías un diciembre de 1994 y terminó trabajando 14 años de camarero. «Fue un local que me mató el hambre del estómago, del intelecto y del espíritu. En aquel entonces yo trabajaba en la terraza Varadero, fuí a la inauguración y terminé detrás de la barra sirviendo copas. De aquella época me quedo con algunos episodios impagables, como servirle un botellín a Joan Manuel Serrat«.

La aventura duró hasta marzo de 2013, fecha en que el Cuasquías echó el cierre, ahogado por la crisis económica, la evolución del ocio nocturno entre las nuevas generaciones y el retraimiento del consumo que causó la crisis económica.

Rescate del rótulo

Gracias al aviso de nuestro socio y amigo Eduardo Reguera y a la generosidad de la familia Franchy, propietaria del edificio y a la que agradecemos su colaboración y sensibilidad para la conservación del Patrimonio Gráfico, Insula Signa ha logrado rescatar el mítico rótulo, que será una joya en nuestra colección, como símbolo de una época dorada del ocio nocturno en Las Palmas de Gran Canaria. Su destino estaba abocado a la desaparición, por su estado de deterioro progresivo y por hallarse actualmente el inmueble a la venta.

Luis y Jaime desmontando cuidadosamente un pedazo de historia.

El desmontaje fue más complicado de lo esperado, por el deterioro del soporte donde estaban fijadas las letras, lo que nos obligó a retirarlas individualmente. Una vez más, hemos de agradecer a nuestra colaboradora Patrimonia Consulting la puesta a nuestra disposición de todos sus medios para llevar a cabo el trabajo con la debida eficacia.

Ahora, el rótulo de Cuasquías espera en nuestro taller su turno para ser restaurado como merece y exhibido en un lugar apropiado. No sólo hemos rescatado un rótulo, sino que hemos preservado un capítulo importante de la memoria colectiva de nuestra ciudad.

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Fuentes:

  • El trago más amargo del Cuasquías en 30 años. Diego F. Hernández, La Provincia, marzo de 2013.
  • La sala Cuasquías echa el cierre. Diego F. Hernández, La Provincia, marzo de 2013.
  • La casona del Cuasquías sale a la venta por más de seis millones de euros. Lourdes S. Villacastín, La Provincia, abril de 2013.