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Cartelera del Cine Morales

El Cine Morales estuvo ubicado en el nº 7 de la calle República Argentina de El Carrizal (Ingenio, Gran Canaria). Propiedad de Antonio Morales Rodríguez, fue proyectado por Antonio Cardona Aragón para un aforo de 400 butacas e inaugurado oficialmente el 5 de octubre de 1944 con la proyección de la película El capitán Cautela, de Richard Wallace, con Victor Mature y Louise Platt como protagonistas. Aunque siempre fue propiedad de la familia Morales, el cine fue gestionado por distintos empresarios hasta el 24 de junio de 2001, día en que cerró oficialmente. El edificio sigue en pie y conserva el rótulo «Cine Morales» integrado en su fachada.


El expositor de carteles tiene la misma antigüedad que el edificio. Se instalaba en algún lugar transitado del centro del municipio y frente a él se pararon durante décadas cientos de personas para conocer la programación de las películas con las que luego rieron, lloraron, soñaron y vivieron fantásticas aventuras en comunidad.

La recuperación de este objeto ha sido posible gracias a la desinteresada donación de Santiago Ramírez, miembro de la familia propietaria del inmueble.

Gracias a la inestimable colaboración de La Tiendita Canaria permitiendo su exposición pública, podemos seguir contemplando esta reliquia que forma parte de la memoria colectiva de la villa de Ingenio.

Academia Método Pitman

Elsa Rodríguez y Santiago Padilla compraron a sus antiguos dueños la academia situada en el tercer piso del número 3 de la calle X en Santa Cruz de Tenerife, junto a la céntrica y populosa Plaza Weyler, en el año 1983. Al registrarla la llamaron Método Pitman, ya que para la enseñanza de la taquigrafía usaron el sistema del inglés Isaac Pitman, un código de escritura abreviada que permite condensar palabras y frases para anotar el dictado verbal mucho más rápido que con la escritura convencional.

Preparaba fundamentalmente a secretarias, enseñando mecanografía, taquigrafía y otras materias. También formaba a contables, o contadores, que entonces se llamaban tenedores de libros. Al finalizar los cursos los alumnos y alumnas recibían un diploma que abría las puertas de muchas oficinas. Haber estudiado en las academias Pitman era una garantía de que se sabía lo necesario para trabajar en las administraciones pública y privada. En ella formaron y prepararon a muchos futuros funcionarios. También fueron Centro Colaborador Oficial del INEM

Elsa Rodríguez, asomada a la ventana y bajo el rótulo de su academia, con la Plaza Weyler al fondo.

Con la llegada de la informática, las academias que utilizaban métodos audiovisuales empezaron a tener éxito, lo que supuso el declive del negocio de Elsa y Santiago. Tras opositar y obtener la condición de funcionarios, decidieron cerrar definitivamente su academia. 

Gracias a Lars Petter Amundsen, Carlos JiménezMathias Beck y al Estudio de Arquitectura Escobedo De la Riva por su colaboración en el rescate de este rótulo.

Frarosi

El rescate del rótulo de FRAROSI es un tanto peculiar, puesto que no es un negocio que haya desparecido, sino que sigue con su actividad en la céntrica calle Teobaldo Power en Santa Cruz de Tenerife. El rótulo fue retirado por la empresa Five Oh Five, que está reformando el local y nos ofreció la posibilidad de recogerlo.

El negocio tenía otra fachada posterior en el Callejón del Combate, que ha sido suprimida y a la cual pertenecía el rótulo rescatado. 

Como es habitual en el nombre de muchos comercios, está formado por las primeras sílabas del nombre de los propietarios, el entrañable matrimonio formado por FRAncisco y ROSI (Rosario) que lo inauguró hace unos cincuenta años. Aparte de su papel en la historia del comercio de Santa Cruz de Tenerife como uno de los comercios más antiguos del barrio, la tipología del rótulo merece su conservación y estudio.

Padilla y Herrera

El reciente rescate del rótulo de PADILLA Y HERRERA en la calle San Martín del barrio de El Toscal en Santa Cruz de Tenerife supone la primera acción de este tipo por parte de Insula Signa en la isla. Con él, rescatamos parte de la memoria de un barrio, en el que la presencia de este negocio se remonta décadas atrás. El local fue ocupado por una tienda de ropa, un estudio artístico y una tienda de comestibles, hasta donde sabemos. Ampliaremos información en breve. Además, representa todo un estilo y tendencia de la época en cuanto a la elaboración de rótulos, cuando el metacrilato irrumpió en el mercado.

Este rescate ha sido posible gracias al buen trabajo de nuestros socios Lars Petter Amundsen, Blanca Rodríguez de Azero y Carlos Jiménez y también gracias al Grupo Globarq (www.globarq.es); cuya colaboración agradecemos.

Esta acción también ha propiciado el comienzo de una prometedora colaboración con la Universidad de La Laguna, que nos ha prestado un espacio en sus almacenes para albergar este rótulo y los que podamos rescatar de aquí en adelante. Dicha colaboración tiene expectativas de desarrollarse en otros ámbitos, incluyendo tareas formativas y de divulgación.

Museo de Piedra

Carmelo Gil Espino consiguió atraer a miles de visitantes a su Museo de Piedras y Artesanía Canaria, haciendo de él un atractivo turístico sin precedentes en la isla desde el año 1964. Con la ayuda de sus hermanas Segunda, Victoria y María amplió el edificio -una mansión de típica arquitectura canaria- y albergó en él más de cinco mil piedras volcánicas procedentes de África y Canarias, artesanía local, los famosos calados y telares canarios y una colección de aperos de labranza. Además, las instalaciones incluían la ermita del Cristo de los Canarios, con una exposición de arte sacro en su interior. Relevantes personalidades mundiales visitaron el museo, entre ellas la familia real de Noruega, la soprano María Callas y el magnate griego Aristóteles Onassis.

El carácter religioso siempre estuvo presente; su belén fue durante muchos años el más grande de Canarias y en Semana Santa tenía lugar un particular Vía Crucis que acababa en la montaña de Marfú con el encendido de una gran cruz visible a gran distancia. Concurridas procesiones con hasta 27 tronos salían desde sus puertas y el Jueves Santo se repartían miles de panes bendecidos.

La muerte de Carmelo en 2004 causó una progresiva decadencia en las actividades del museo, que acabó con su cierre definitivo en 2018.

Gracias a Octavio, miembro de la familia Gil Espino, por la donación de uno de los rótulos que señalaban la presencia del museo en los alrededores. Este vestigio de la historia del municipio y de la isla puede contemplarse actualmente en La Tiendita Canaria de Ingenio.