El antiguo almacén de plátanos se convirtió en 2017 en el museo privado NEPCA (Nuevo Espacio Palmero Charco Azul), que acoge obras exclusivamente del pintor local Alfredo Palmero en una muestra llamada Imagina Guanche. El inmueble es propiedad de la familia del pintor, que posee otros dos museos en la isla.
Era feo, estaba en mal estado, suponía un peligro, no debía estar ahí. Pero estuvo durante al menos cinco décadas y llegó a hacerse entrañable. Posiblemente era el rótulo en bandera más grande de la ciudad.
Esta estilizada palmera formó parte del paisaje urbano de numerosas poblaciones canarias, especialmente en la provincia de Las Palmas, hasta no hace mucho tiempo. Cerca de 200 establecimientos la lucieron en su rótulo, posiblemente el único que ha conseguido la hazaña de estar presente simultáneamente en todas las islas, incluyendo La Graciosa.
En 1956, las Bodegas Osborne (la segunda empresa más antigua de España, fundada en 1772) entendieron que necesitaban un logo reconocible para su brandy Veterano, al igual que el hombre de la capa del oporto Sandeman o la botella de Tío Pepe. Acudieron a la agencia de publicidad Azor, donde el dibujante Manuel Prieto propuso la silueta de un toro bravo, símbolo de la cultura mediterránea con ascendencias mitológicas, que en forma de valla publicitaria se integraría con el paisaje. Manolo Prieto (Puerto de Santa María, 1912 – Madrid, 1991) fue un pionero del diseño gráfico en España que trabajó para muchas empresas como Renfe, Iberia, Frigo, sidra El Gaitero o Nestlé.
Don Isidro Ezquerra Corrigüela fue un médico que ejerció con notoriedad en San Mateo, Gran Canaria, a principios del siglo XX. Tras su muerte, su viuda Antonia Medina se trasladó a la capital con sus tres hijos, acordando entre todos abrir tres comercios en la calle Triana. A Mauricio se le asignó la gerencia de una peletería ubicada en el actual nº 43, llamada LaCampana, con una campana verde de imitación colgada en su fachada. Rafael se ocupó de otra peletería con el rótulo La Gloria, situada en el nº 51. Isidro se hizo cargo del tercer negocio, una sombrerería llamada El Águila.
Don Antonio Cabrera, natural de San Mateo, era funcionario del Banco de España en Las Palmas de Gran Canaria. Estudió Bellas Artes en Madrid y fue profesor del Colegio San Agustín. En sus horas libres restauraba figuras e imágenes, incluso algunas talladas por Lujan Pérez. Su buena amistad con la familia Ezquerra propició que doña Antonia le pidiera la realización de un águila para la sombrerería de su hijo Isidro. Don Antonio encargó a Manolitoel latonero (Manuel Alemán, con taller en la calle de los Balcones) el armazón de hierro para la estructura del animal, que cubrió con arpillera, escayola y algún tipo de pegamento. Como detalle personalizado, colocó en su pico un sombrero bombín. En 1928 el águila fue situada en la confluencia de Triana con Travieso, una esquina expuesta al viento, la lluvia y los rigores del sol.
Sesenta años después, don Manuel López Marrero, funcionario jubilado del Banco Central y vecino de la calle Travieso, contemplaba con pena el deterioro que iba desfigurando el águila día a día. Se puso en contacto con don Carmelo Monroy, del comercio llamado Básico, sito en ese momento en la casa, quien a su vez pidió permiso al señor Chellaram, propietario del edificio, para restaurarla.
Diario de Las Palmas, 08/04/1989
El 30 de octubre de 1991 don Manuel solicitó ayuda a tres albañiles de una obra cercana para descender el águila de su emplazamiento con el mayor cuidado. En la restauración fue ayudado por su mujer Rosa y su hijo Benigno. Usó pintura de minio, tela metálica, alambre galvanizado, fibra de vidrio, cemento blanco, arena de mármol, adherente Compaktuna y tintes de diversos colores. Realizó su trabajo desinteresadamente, aunque los gastos, que ascendieron a 15.000 pesetas, fueron sufragados por el señor Monroy. Al parecer, la restauración no incluyó el bombín que el ave sostenía originariamente en su pico. Eso sí, don Manuel tuvo el detalle de depositar en el vientre del águila una caja negra con el relato de su historia.
Don Manuel López Marrero posa junto al águila restaurada.
Con la colaboración del Patronato de Turismo y la Asociación de comerciantes de Triana, el águila volvió a instalarse el 4 de enero de 1994 en su lugar. El acto contó con la participación musical de Mari Sánchez y Los Bandama y fue seguido por numeroso público que acompañó a la comitiva desde la ermita de San Telmo.
Fotografía del diario La Provincia, 05/01/1994.Aspecto del águila restaurada y reubicada en su esquina. Fotografía de Miguel Fernández en el grupo de Facebook La Rotulación en CanariasFragmento de un vídeo de Krzysztof Duda publicado en YouTube en 2012, donde se aprecia la esquina con el águila.
En algún momento indeterminado a finales de 2015, el águila, cansada de los vaivenes del cariño que se le profesaba, alzó el vuelo. No se le ha vuelto a ver, nadie sabe dónde está. Si alguien encuentra la caja negra de su vientre, se ruega que se ponga en contacto.
Fuentes: · Volverá el águila de Triana – Orlando Hernández, Diario de Las Palmas, 26/05/1992 · Los Reyes Magos le echarán un Águila nueva a la calle de Triana – Martín Moreno, La Provincia, 26/12/1993 · ¿Dónde está el águila de Triana? – Pedro González-Sosa, La Provincia, 11/12/2015